España no es país para niños

El pasado 19 de abril fui padre por segunda vez. Un hecho maravilloso en sí que trajo aparejado una curiosa anécdota que es la génesis de este artículo. Durante el parto, una operación absolutamente inusual y llena de magia para mí, pero totalmente trillada para los doctores que atendían a mi mujer, se entabló una curiosa conversación entre ellos. El ginecólogo abrió fuego afirmando que, en el Hospital de Manises, donde también trabajaba, habían nacido sólo 302 niños en el primer trimestre del año, frente a los 370 del mismo trimestre del mismo período del año anterior.

Por su parte, el anestesista, que explicó que también asistía en el Hospital La Fe, reveló que allí estimaba que habían caído los nacimientos un 20% en todo el año anterior.

A partir de ahí, todos los presentes en el quirófano (pediatra, enfermera, ginecólogo, anestesista…) empezaron a opinar sobre las causas de la baja natalidad. Que si “los bajos salarios”, que si ”la precariedad laboral”, que si “la falta de ayudas públicas”…. Todos debatían con ímpetu y con ejemplos de conocidos suyos. Todos, menos un servidor y su esposa que estaban muy pendientes de que todo fuera bien y de conocer, por fin, a su hijo.

¿Por qué no nacen niños en España? Comencé a investigar…

No obstante, la historia del debate médico/demográfico se quedó dentro de mí y pasados unos días busqué algunos datos por pura curiosidad. Efectivamente, lo que comentaban aquellos profesionales del sector sanitario era cierto y, si quieren, aterrador hasta cierto punto.

Verán, de acuerdo con las proyecciones de población realizadas por el Instituto Nacional de Estadística y plasmadas en una nota de prensa del 20 de octubre de 2016, el número de nacimientos seguirá reduciéndose en los próximos años, continuando con la tendencia iniciada en 2009.

Así, entre 2016 y 2030 nacerían en torno a 5,3 millones de niños, un 22,0% menos que en los 15 años previos. En 2031 la cifra anual de nacimientos habría descendido hasta 335.937, un 19,5% menos que en la actualidad. De este modo, el descenso de la natalidad provocaría que en 2031 hubiera unos 1.210.000 niños menores de 10 años menos que en el momento presente (un 25,9%) y 1,7 millones menos en 50 años (un 35,3% inferior).

Observen la siguiente tabla elaborada por el INE y concéntrense en las cifras que he resaltado en amarillo. A mí me dan escalofríos.

Proyecciones de Población 2016–2066 (INE)

En España, cada vez menos niños y más tarde

Igualmente, cabe añadir que los españoles cada vez tenemos menos hijos y más tarde. De hecho, estamos a la cola de la UE en número de hijos y en prontitud a la hora de tenerlos. El siguiente gráfico muestra indicadores de fertilidad por mujer y país en Europa según Eurostat en 2015. Así, las mujeres de la UE-28 tienen una media de 1,58 hijos, mientras que las españolas bajan a 1,33 hijos. Igualmente, las mujeres de la UE-28 tienen su primer hijo antes de los 29 años, mientras que las españolas se acercan a los 31 años para tener su primer hijo.

Fertility indicators, 2015

 

Dejamos la pregunta abierta al debate…

¿Por qué los españoles tenemos tan pocos hijos? ¿Faltan incentivos públicos? ¿Es una consecuencia del mercado laboral? ¿Es debido a los bajos salarios y la precariedad? ¿Las mujeres ven frenadas sus carreras si son madres y se resisten a serlo? ¿Será porque las familias concentran todos sus recursos (gasto en educación, alimentación, ropa…) en un solo vástago?

Evidentemente, es un tema peliagudo, con muchas vertientes que hay que estudiar con calma. Por lo que en esta breve nota sólo pretendo proponer una serie de datos. Así podremos comenzar a debatir la cuestión con cierto rigor. Pero, si me piden una rápida y modesta conclusión, sería ésta: Las familias con dos hijos ya deberían de ser consideradas familias numerosas si queremos cobrar pensiones en el futuro.

 

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Felipe Sánchez Coll

Asociado EFPA – Certificación European Financial Advisor (EFA)

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